Durante los años 70 y 80 del siglo pasado, el rígido poder soviético permitió una arquitectura alejada de su oficialidad formal. Una libertad creativa que tuvo lugar en la periferia del sistema y que floreció justamente cuando la URSS se acercaba a su colapso. Olvidados hasta ahora, gran parte de esos edificios han sido documentados por el fotógrafo francés Frédéric Chaubin en un libro donde los presenta como outsiders estéticos perdidos en la inmensidad de la maquinaria comunista.
Textos: Antonio Jesús Luna
Fotos: Frédéric Chaubin